Cálculo de la indemnización por despido: guía práctica para pymes
Despedir a un trabajador nunca es una decisión fácil, y hacerlo mal puede salir caro. Uno de los puntos donde más se equivocan las pymes es en el cálculo de la indemnización por despido: aplicar los días que no tocan, olvidar el tope de mensualidades o confundir la indemnización con el finiquito puede acabar en una demanda y en una condena por despido improcedente. En esta guía te explicamos, paso a paso y con ejemplos, cómo calcular la indemnización según el tipo de despido en España.
¿Qué es la indemnización por despido?
La indemnización por despido es la cantidad económica que la empresa debe abonar al trabajador cuando se extingue su contrato por decisión del empresario. Su importe depende de tres variables:
- El salario diario del trabajador.
- La antigüedad (años y meses trabajados en la empresa).
- El tipo de despido, que determina cuántos días de salario corresponden por año.
Conviene no confundirla con el finiquito, que es cosa distinta: el finiquito recoge lo que la empresa adeuda por el trabajo ya realizado (salario pendiente, vacaciones no disfrutadas, pagas extra prorrateadas). El finiquito se paga en casi cualquier extinción de contrato; la indemnización solo en los supuestos que marca la ley.
¿Cómo se calcula la indemnización por despido en España?
La fórmula general es sencilla:
Indemnización = salario diario × días de indemnización por año × años trabajados
Vamos a desglosar cada elemento.
El salario diario
El salario diario se obtiene sumando todas las retribuciones brutas anuales (salario base, complementos, pagas extra prorrateadas, comisiones habituales, etc.) y dividiéndolas entre 365 días.
Salario diario = salario bruto anual ÷ 365
Por ejemplo, un trabajador que cobra 28.000 € brutos al año tiene un salario diario de 28.000 ÷ 365 = 76,71 €/día.
El tiempo trabajado
Se cuentan los años completos de antigüedad y, para los periodos inferiores al año, se prorratea por meses (redondeando el mes incompleto al alza). Un trabajador con 4 años y 7 meses computará como 4 años y 7 meses de servicio a efectos de cálculo.
Los días de indemnización según el tipo de despido
Aquí está la clave: cada tipo de despido tiene un número distinto de días por año trabajado y su propio tope.
Días de indemnización según el tipo de despido
Despido improcedente
Es el que se declara injustificado (porque la causa no está acreditada o hay defectos de forma). Es el más caro y hay que distinguir dos tramos por la reforma laboral de febrero de 2012:
- Antigüedad hasta el 11 de febrero de 2012: 45 días de salario por año trabajado, con un tope de 42 mensualidades.
- Antigüedad desde el 12 de febrero de 2012: 33 días de salario por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades.
Para los contratos anteriores a esa fecha, se calculan por separado ambos tramos y se suman, respetando el tope máximo aplicable.
Despido objetivo (y despido colectivo / ERE)
Procede por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, entre otras. La indemnización es de 20 días de salario por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades. Además, el trabajador debe recibir un preaviso de 15 días (o su compensación económica).
Despido disciplinario procedente
Cuando el despido se basa en un incumplimiento grave y culpable del trabajador y se declara procedente, no genera derecho a indemnización. Únicamente se abona el finiquito.
Fin de contrato temporal
Al finalizar un contrato temporal (en los casos en que la ley reconoce indemnización), corresponden 12 días de salario por año trabajado.
Ejemplo práctico de cálculo
Veamos un caso completo. Imagina un trabajador con:
- Salario bruto anual: 28.000 € → salario diario de 76,71 €.
- Antigüedad: 5 años completos, toda posterior a 2012.
- Despido declarado improcedente (33 días/año).
El cálculo sería:
76,71 € × 33 días × 5 años = 12.657 € de indemnización.
Si ese mismo despido hubiera sido objetivo (20 días/año):
76,71 € × 20 días × 5 años = 7.671 €.
La diferencia entre calificar bien o mal el despido, como ves, es enorme. Por eso conviene documentar las causas y los procedimientos con rigor.
Errores frecuentes que salen caros
- Aplicar 45 días a toda la antigüedad. Desde 2012, solo el tramo anterior a esa fecha se calcula a 45 días.
- Olvidar los topes de mensualidades. Un cálculo sin límite puede inflar la indemnización de forma incorrecta.
- Confundir salario bruto con neto. El cálculo siempre se hace sobre el salario bruto.
- No incluir todos los conceptos salariales. Comisiones y pagas extra prorrateadas cuentan para el salario diario.
- Mezclar indemnización y finiquito. Son conceptos independientes y deben desglosarse en el documento de liquidación.
La antigüedad y las horas: la base de todo cálculo
Todo el cálculo depende de un dato que muchas pymes tienen disperso en carpetas y hojas de Excel: la antigüedad real y el historial laboral de cada empleado. Un registro horario y documental bien llevado te da esa información al instante y sin discusiones.
Con un software de control horario tienes las jornadas registradas desde el primer día, y con un gestor documental guardas contratos, nóminas y fechas de alta en un único lugar. Cuando llega el momento de calcular una indemnización o preparar un finiquito, no tienes que reconstruir el histórico a mano: lo tienes todo trazado.
Conclusión
Calcular bien la indemnización por despido no es solo una cuestión de cumplir la ley: es evitar sorpresas económicas y demandas. Identifica correctamente el tipo de despido, aplica los días y topes que correspondan y ten siempre a mano el salario y la antigüedad exactos. Con esos datos ordenados, el cálculo deja de ser un problema.
Esta guía tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional laboralista. Ante un despido concreto, consulta siempre con tu asesoría o abogado.